ACCIDENTE . (Felipe Tano)


No puedo prescindir del olvido
de lo que nunca olvidé;
tu olvido es el olvido
que siempre ando temiendo.

Ahora escribo
lo que dentro estoy sintiendo,
después, ya lo pensaré … o no,
¿total, para qué?
si pensar no cambia el sentimiento.

¿Te hablo de mi niñez?:
nunca me abandonó. 
¿Te hablo de mi vejez?: 
comencé a morir
el día de mi nacimiento.

¿Mi norte?: ¡el sur!
¿Mi luz?: ¡la luna!
¿Mis pecados?: no me arrepiento.

¿Te hablo de lo demás?:
accidentes … encuentros. 
¿El más importante?: 
¡tú! ... ¡sí, tú!, 
el que más adoro,
el que sangro, 
el que me merece la pena,
te lo escribo como lo siento.

¡Calor, calor … calor!, te ando siempre pidiendo.

Felipe (Tano) 

Hoy quiero compartir un poema de un gran amigo, poeta,apasionado por la vida, por lo que le rodea y capaz de transmitir el significado de la palabra pasión. Hace mucho tiempo ya no publica en el blog pero pueden seguirlo en Facebook, sin embargo si dan click sobre su nombre, debajo del poema, podrán llegar a su blog.
Con este poema les dejo un abrazo sostenido en el aleteo amoroso de la poesía.

UN HIMNO A LA PAZ

Hay que escapar de la palabra miedo, de la palabra herida, de la palabra balas y de lo que representan, sin embargo siento que en mi país están de nuevo en el aire, muy cerca, se respiran a pesar de la firma de unos procesos de paz. 

Hace unas semanas recorría dos departamentos por carretera haciendo talleres de escritura y estando en el primer municipio detuvieron el bus en el que me transportaba unos encapuchados. A la semana siguiente me avisaron que debíamos salir de otro municipio antes de 5:00 pm por algunos disturbios.

¡Qué mal sabe mi país de nuevo así, cuánto miedo en las calles de nuevo! Elijo seguir compartiendo poesía, es lo que me hace feliz y me lleva a creer que aporto un grano de arena llenando de sentido la vida, construyendo un mejor país con cultura. 

Un himno de paz para estos momentos.



¿Cuantas veces un hombre debe alzar la vista
antes de que pueda ver el cielo? Bob Dylan- Blowing In The Wind. 

BAUTISMO

Aunque se discute la ubicación exacta del bautismo de Jesús, llegar a la orilla del Río Jordán fue una experiencia maravillosa. Hablo desde mi costa, como siempre. Llegar ahí aparte de ayudarme a recordar los pasajes que he leído en las sagradas escrituras me llevó a vivir una perfecta comunión. 

Dos naciones no cristianas se disputan el lugar donde se dice que fue bautizado Jesús, Israel y Jordania, todo por la multitud de turistas y peregrinos creyentes que llegan cada año. Independientemente de esto, insisto que para mí ha sido un símbolo vital que me permitió vivir de cerca lo que durante muchos años leí y me enseñaron mis padres.

Respeto a todos los que no creen y eso me lleva a compartir con recato y prudencia en este blog público una experiencia personal e intransferible de vida. 

Fui bautizada al nacer por eso no volví a bautizarme. En edad adulta renovamos nuestros votos bautismales que no es otra cosa que aceptar el bautismo como un sacramento de la fe. Para mí es un reto en estas épocas hablar de Dios, de mis creencias y del poder del amor que aleja el espíritu del miedo. Me gusta hacerlo y lo hago.

El agua me invitaba a limpiar, a lavar mi corazón, mi espíritu, primero con agua para pasar más tarde por el fuego. 
Sumergirme en ese trecho verde que llena los ojos de colores después de tanto desierto, unir en aquel momento símbolos de vida y escuchar el corazón en medio de los ritos para que no quedaran en solo eso, un acto vacío, me permitió reconciliarme conmigo en muchos aspectos de mi vida.

Mar adentro te mostraste, 
mis lágrimas de siglos has lavado
y yo... ¡Por fin me he hallado! 

Del libro Sendero de latidos (2014). Susana Jiménez 




LA FELICIDAD






“Más allá del Jordán…” 

"En hebreo, el nombre Jordán es Yarden (ירדן) y proviene de la raíz y-r-d (ירד), que significa Descender" . Una hermosa metáfora con un significado diferente para cada persona.  

Desde el lugar de riego. 


Agradecida con la vida por un viaje más, por una experiencia más.

JERUSALÉM

Jerusalén había sido un lugar que me esquivaba. Muchos años había soñado con sus calles, con su historia y lo que representaba para mi fe, pero a mi vida llegaron otras cosas y este viaje quedó en el aire, suspendido durante mucho tiempo. En diciembre del año pasado lo puse dentro de mis sueños, en mi lista de prioridades y como siempre estoy rodeada de personas que me aman bien, me ayudaron a concretar este peregrinar. 

De niña cantaba: Jerusalén que bonita eres/calles de oro mar de cristal/ por esas calles yo quiero caminar /calles de oro mar de cristal. Y así cuarenta y seis años después entré con un grupo de 120 peregrinos cantándole a esta ciudad lo que me enseñaron mis padres. 

Los que me han leído aquí y en el otro blog saben que creo en los sueños, en el poder de las palabras, en los milagros que construimos a diario y ahora entiendo el porqué este viaje tenía que ser AHORA. Era el momento justo, se tenía que dar cuando estuviera preparada. Un viaje que marca, cada uno de mis compañeros lo vivió de manera diferente pero todos estábamos unidos en una experiencia espiritual. 

No podemos desconocer la realidad que vive Israel, las divisiones internas, los extremos, y sin embargo caminar por sus calles era una invitación constante para ser más flexibles en nuestra vida diaria, a ser más tolerantes, a creer que el amor sí puede transformar lo que nos parece imposible. Con los ojos del corazón podemos aceptar los matices, observar cómo en un solo lugar conviven tantos credos aunque se mantengan las fronteras. Contrastes que muchas veces llevamos dentro de nosotros pero solo vemos las diferencias afuera.

La fe no le pertenece a ninguna religión, es ese saber que desconoces algo y sin embargo tienes confianza. Muchos de mis amigos peregrinos hablaban de una energía especial que se sentía en las calles, yo entendía y respetaba aunque no fuera mi enfoque. Aquí se vive algo que se conoce como: “El síndrome de Jerusalén”, es una emoción que te embarga a medida que vas caminando y vas reconociendo la historia de un pueblo que durante miles de años han puesto piedras, una sobre otra, una y otra vez. Te puedo asegurar que no hace falta ser católico, ni judío, tampoco cristiano ortodoxo para sentir que es una experiencia mística.

No olvidaré cuando una compañera que trataba de racionalizar todo me dijo al llegar al Monte de los olivos: tengo ganas de llorar, me siento mareada. La cantidad de olivos aromatizaban las laderas y para los que conocemos un poco las sagradas escrituras, sabemos que es uno de los lugares más sagrados. Dicen que desde ahí Jesús ascendió al cielo y también ahí según la historia se rezó por primera vez el Padre Nuestro, oración que encuentras aquí en más de 100 idiomas. No sé si fue ahí, no sé si fue cerca, lo único que sé es que aunque trates de restarle importancia o simplemente recorrer los lugares como sitios turísticos, te invade una devoción, es más fuerte que tú, los lugares te impregnan.

Sigo abriendo mi corazón… sigo por esas callejuelas, por esa historia de dolor y amor… sigo por aquí tratando de compartir una historia que marca vida. Dicen que siempre hay un antes y un después de esta experiencia, de este peregrinar por Tierra Santa.

Un poco más de mis días antes de salir mañana de viaje a dictar talleres de escritura. Una bendición más, llegar y tener trabajo , un trabajo que me da la oportunidad de crecer, de enseñar, de crear sentido, de tocar a otros, un trabajo que me permite compartir desde mis poemas, desde mi poesía...mi vida.

Un abrazo en el aleteo amoroso de la poesía.











En las rendijas profundas de ese muro de los lamentos llegamos con respeto para dejar nuestras oraciones, peticiones y agradecimientos. 


                               
                              Un  viernes Santo en Jerusalén. Quince estaciones del Viacrusis que me llevaron a la puerta del Santo sepulcro. Cuánta devoción en esas callecitas.

El gran Monte de los olivos. 



Parte de grupo... ¡cuánta vida, cuántas experiencias juntos! 



EL CAMINO

Dejar atrás la ciudad de Sharm el-Sheij, ubicada entre el desierto de la península del Sinaí y el mar Rojo, salir al encuentro de los Beduinos como preámbulo de mi peregrinación a Tierra Santa, me llevó a escribir las primeras reflexiones de este viaje de casi 20 días que iré contando poco a poco, a medida que vaya sacando el tiempo para dejarlo aquí, en esta bitácora querida. 

Esperar la caída de la tarde con estos moradores del desierto fue un regalo de la vida para entender la sencillez, la calma y la hospitalidad. Las horas pasaron más rápido de lo que hubiese querido pero fueron suficientes para comprender alrededor del fuego mientras se preparaba el té Chaí que el camino siempre es diferente para todos y ahí radica la importancia de entender nuestro recorrido. 

Debemos saber cuándo dejar atrás un lugar, estar listos para recoger nuestras cosas y partir cuando allí ya no haya nada que nos alimente. 
Así lo hacen estos nómadas y nos enseñan que en el camino siempre encontraremos otros lugares con sombra para armar nuestras tiendas y descansar el alma.

Escuchar el silencio, rosar las imágenes, besar nuestro propio desierto nos ayuda a percibir mejor el universo. Unas pocas fotos para no saturar la entrada pero a través de ellas les dejo los colores de la tierra, la voz del desierto y este paisaje poético.






Por aquí seguimos, combinando los viajes con el trabajo y tratando de sacar el tiempo para alimentar este blog. Ojalá pueda ir dejando pequeñas entradas y así compartir esta hermosa travesía, intima, personal... mi peregrinación a Tierra Santa, una experiencia de vida que toca de manera diferente a todos los que allí llegan.

Un abrazo en el aleteo amoroso de la poesía, que es la vida misma. 

PERO A TU LADO



Todo es más fácil cuando se comparte y los verbos se conjugan con mayores posibilades… ¿Será que esto lo pienso solamente yo?
Morir
Resucitar
Plantar
Empezar
Soñar
Coser
Cantar
AYUDAR, AYUDAR, AYUDAR.
Ayúdame y te habré ayudado…

Más que una canción, son versos o frases que invitan siempre a despertar. Las letras, la música, el cine, la fotografía, otra vez las letras, son capaces de transportarme y de entregarme las más hermosas sensaciones. Después de vivir un centenar de muertes siempre es grato saber lo que se puede hacer con las cenizas. No es locura, es el privilegio que nos da la vida si vivimos con el asombro en los ojos, aun en aquello que pueda traer dolor.-

Comenzar, fabricar nuevos sueños, ayudar y ayudarse sin dejar de soñar… la vida, mi vida.

Una pequeña pausa en este sábado de escritura y correcciones.   

Un abrazo, siempre, siempre en el aleteo amoroso de la poesía, de la vida. 

THE SHAPE OF WATER - LA FORMA DEL AGUA








El amor como el agua, fluye… algunas veces puede sentirse ligera y otras veces fuerte, tan fuerte que arrastra. 
La forma del agua, una bella película para ver y para vivir. A través de ella experimentamos el amor, el miedo, la muerte (separación) y renacimiento. Cuánto celebro que los dos personajes principales  no pudieran hablar y sin embargo pudieron comunicarse perfectamente. El tacto es uno de los sentidos que jamás engaña. 
Les dejo un poema que aparece al final de la película. 

Pero cuando pienso en ella... 
Todo lo que me viene a la mente es un poema. Susurrado por alguien enamorado,hace cientos de años.

Incapaz de percibir tu forma... 
te encuentro a mi alrededor. 
Tu presencia llena mis ojos con tu amor,
pone humilde a mi corazón, 
porque estás por todas partes. 

 *****************
But when I think of her ... 
Everything that comes to mind is a poem. Whispered by someone in love, 
hundreds of years ago. 

Unable to perceive your form ...
I find you around me.
Your presence fills my eyes with your love,
humbles my heart, 
because you are everywhere. 

Nota: no quería dejar de postearlo , quería dejarlo registrado en mi pequeña bitàcora. A los que pasan por aquí, se las recomiendo, traten de verla. Desde su título ya nos entrega una bella metáfora.

Un abrazo en el aleteo amoroso de la poesía. 

Imagen tomada desde la Internet. 

EN LA VIGILIA DEL AGUA





EN LA VIGILIA DEL AGUA

Quise encontrarme en la vigilia del agua
contando una a una las piedras arrastradas, 
quise encontrar el sol en las huellas
que dejaron los pájaros al partir.

Solo pude escuchar
en la hondura de la noche
canciones desveladas
con verbos que coreaban
el invierno que no se fue.

Mientras, los ojos sintieron el beso
de las sombras que llegó
para quebrar el viento. 

Qué grande el abrazo del abismo. 
Cuánta soledad en lo que fue el jardín.


Susana Jiménez Palmera © Libro en construcción: "Mujer, metáfora plural" ©

DESPIDIENDO UN MARAVILLOSO 2017








Siento un poco de nostalgia cuando pienso que este año está próximo a terminar, cuando me dispongo como todos los años a escribir una nota para agradecer todo lo vivido.

Primero doy gracias por la vida de mis padres, un privilegio tenerlos todavía. Agradezco haber tenido a mi familia cerca, muy cerca en todos mis procesos. También doy gracias por las personas que conocí y por aquellas que siempre están alimentando esos sentimientos puros como la amistad y el amor. 

Despido agradecida este año que llegó lleno de aprendizajes, en el que enfrenté muchas batallas y nunca perdí aunque en algunos momentos pude haberlo pensado, ¡siempre aprendí! 

Agradezco todos los momentos difíciles que me mostraron lo fuerte que podía ser, a través de ellos pude ver algunas cosas que eran inmodificables y que solo me quitaban energía al seguir insistiendo, al querer retenerlas o cambiarlas. Le agradezco al 2017 por todas las oportunidades que me permitió decir “sí puedo” y por las veces que me enfrenté a los miedos. Gracias a cada día vivido por haberme permitido crecer un poco más, por haberme mostrado que hay momentos felices aun en situaciones adversas. 

Gracias a la vida por haberme llevado a dos lugares que había visualizado durante mucho tiempo y que generaron en mí mucha ilusión antes de conocerlos. Lugares que me ayudaron a cerrar etapas, lugares mágicos que esperaban por mí para entregarme el infinito. Finisterre y Gaztelugatxe, gracias por esos caminos estrechos que me entregaron antes de que pudiera llegar a un punto alto para estar a salvo. En un sitio, un camino empinado y en el otro, más de 200 escalones que tengo ahora como símbolos en mi vida diaria. Gracias por la inmensidad del mar en donde pude verme y entenderme, gracias por guardar mis deseos en el sonido de la campana. Estoy segura de que algún día volveré aunque nunca regresamos enteros. Me quedan sitios nuevos con los que sueño: Machu Picchu, Jerusalén, tan distantes y sin embargo están muy cerca dentro de mí. 

Haré todo lo posible para terminar ese tercer libro aunque no me desvela el hecho de verlo publicado, sueño más con seguir entregando vida y experiencias a través de mis talleres de coach y escritura, sueño más con el hecho de seguir aprendiendo de todos aquellos que la vida me pone en el camino. No sabemos nunca quién viene a entregarnos una lección de vida.

Estoy lista para decir adiós a otro año y para recibir con los brazos abiertos el que llega. ¡Estoy lista!, sé que de la mano de Dios el 2018 será mejor. 

Nota: solo algunas imágenes pude agregar a un vídeo, lo importante no es la cantidad sino lo que significaron y así lo quiero registrar para tenerlo en esta bitácora que luchó para no ser cerrada en este 2017. 

A todos los que pasen por aquí los invito a hacer una pequeña pausa y a dar gracias por las primeras cinco cosas que se les venga a la cabeza. Después de dar gracias, reciban un fuerte abrazo y no pierdan las fuerzas para seguir soñando. 

Por no tener el tiempo para corresponder las visitas hasta que me organice de nuevo, lo comparto en forma privada con aquellos que me siguen. 

Les deseo unas felices fiestas y un próspero año nuevo. 

LA GUARDARRAYA REVISTA LITERARIA

ÉXITOS a La Guardarraya Revista Literaria por su primer número en edición digital presentada en días pasados en Barcelona. Este proyecto literario es dirigido por el escritor salvadoreño Carlos Ernesto García, a quien le envío mis mejores deseos para que esta revista tenga larga vida y mis agradecimientos por haber tenido en cuenta a “Con hilos de soles y lunas” dentro de los libros promocionados y algunos de mis poemas. Gracias por el apoyo a mi trabajo. Los invito a que entren al link, dando un click arriba sobre el nombre de la revista, en la primera línea. Lean, compartan y si quieren opinen.










Un abrazo en el aleteo amoroso de la poesía.

Nota: Por no tener el tiempo para corresponder sus visitas hasta que logre organizarme de nuevo, solo comparto en forma privada con aquellos que me siguen.