DESPIDIENDO UN MARAVILLOSO 2017








Siento un poco de nostalgia cuando pienso que este año está próximo a terminar, cuando me dispongo como todos los años a escribir una nota para agradecer todo lo vivido.

Primero doy gracias por la vida de mis padres, un privilegio tenerlos todavía. Agradezco haber tenido a mi familia cerca, muy cerca en todos mis procesos. También doy gracias por las personas que conocí y por aquellas que siempre están alimentando esos sentimientos puros como la amistad y el amor. 

Despido agradecida este año que llegó lleno de aprendizajes, en el que enfrenté muchas batallas y nunca perdí aunque en algunos momentos pude haberlo pensado, ¡siempre aprendí! 

Agradezco todos los momentos difíciles que me mostraron lo fuerte que podía ser, a través de ellos pude ver algunas cosas que eran inmodificables y que solo me quitaban energía al seguir insistiendo, al querer retenerlas o cambiarlas. Le agradezco al 2017 por todas las oportunidades que me permitió decir “sí puedo” y por las veces que me enfrenté a los miedos. Gracias a cada día vivido por haberme permitido crecer un poco más, por haberme mostrado que hay momentos felices aun en situaciones adversas. 

Gracias a la vida por haberme llevado a dos lugares que había visualizado durante mucho tiempo y que generaron en mí mucha ilusión antes de conocerlos. Lugares que me ayudaron a cerrar etapas, lugares mágicos que esperaban por mí para entregarme el infinito. Finisterre y Gaztelugatxe, gracias por esos caminos estrechos que me entregaron antes de que pudiera llegar a un punto alto para estar a salvo. En un sitio, un camino empinado y en el otro, más de 200 escalones que tengo ahora como símbolos en mi vida diaria. Gracias por la inmensidad del mar en donde pude verme y entenderme, gracias por guardar mis deseos en el sonido de la campana. Estoy segura de que algún día volveré aunque nunca regresamos enteros. Me quedan sitios nuevos con los que sueño: Machu Picchu, Jerusalén, tan distantes y sin embargo están muy cerca dentro de mí. 

Haré todo lo posible para terminar ese tercer libro aunque no me desvela el hecho de verlo publicado, sueño más con seguir entregando vida y experiencias a través de mis talleres de coach y escritura, sueño más con el hecho de seguir aprendiendo de todos aquellos que la vida me pone en el camino. No sabemos nunca quién viene a entregarnos una lección de vida.

Estoy lista para decir adiós a otro año y para recibir con los brazos abiertos el que llega. ¡Estoy lista!, sé que de la mano de Dios el 2018 será mejor. 

Nota: solo algunas imágenes pude agregar a un vídeo, lo importante no es la cantidad sino lo que significaron y así lo quiero registrar para tenerlo en esta bitácora que luchó para no ser cerrada en este 2017. 

A todos los que pasen por aquí los invito a hacer una pequeña pausa y a dar gracias por las primeras cinco cosas que se les venga a la cabeza. Después de dar gracias, reciban un fuerte abrazo y no pierdan las fuerzas para seguir soñando. 

Por no tener el tiempo para corresponder las visitas hasta que me organice de nuevo, lo comparto en forma privada con aquellos que me siguen. 

Les deseo unas felices fiestas y un próspero año nuevo. 

2 comentarios:

  1. Hola Susana.. Yo doy las gracias por tu presencia, por tu poesía y por tu sensibilidad..
    Seguiré soñando, espero que tus sueños se hagan realidad..
    Un abrazo..

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  2. Muy buen collage tu video, de tu pasaje por el 2017. Un beso. carlos

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